domingo, 24 de abril de 2011

Incendios (Des)Forestales

El  pasado 14 de febrero,  en Amozoc, Puebla, el Presidente Felipe Calderón habló sobre el inicio de la campaña contra Incendios Forestales  para este año. Ofreció una inversión de  más de 100 millones de pesos en el Programa de Empleo Temporal de su administración  lo que, según dijo, “representa un incremento del  373 por ciento con respecto a 2010”.
Por ello, resulta muy oportuno preguntarle a Juan Manuel Torres Rojo,  director general de la Comisión Nacional Forestal  (CONAFOR) y a su coordinador de educación,  desarrollo tecnológico y cultura ambiental, Alfredo Mayén, porqué no iniciaron una campaña de información para que la sociedad sepa qué hacer y cómo prevenir. Es inaceptable que teniendo los  antecedentes de incendios en los años recientes, se queden sólo con la estadística y muy lejos de la acción. Una actitud que sólo provoca deforestación.
Hasta hoy, el gobierno mexicano lleva gastados más de 150 millones de pesos intentando desde hace un mes controlar y apagar los fuegos iniciados en Coahuila.  Según se nos informó en la ocasión mencionada, la CONAFOR contará este año  con un presupuesto de 357.1 millones de pesos. 
 Imagínese amable lector, lectora, en el  evento denominado  “Acciones por la Sustentabilidad”, en el estado de Puebla, el  Presidente Felipe Calderón Hinojosa, puso en marcha la Campaña Nacional de Protección Contra Incendios Forestales 2011. El objetivo, se dijo. consiste en prevenir, combatir y disminuir la deforestación y degradación causada por los incendios forestales.
¿Qué argumentos pueden ser válidos si los incendios  de Coahuila dañan ya  más de 200 mil hectáreas; si todo el universo cuantificado en 9 mil 600 brigadistas, 11 avionetas de reconocimiento y 22 helicópteros, 177 torres de detección, 81 centros de control y la disposición de fotografías satelitales y detección de zonas de calor, resultan insuficientes tan sólo para el caso Coahuila?  Más aún, cuando el gobernador Jorge Torres López y su secretario de medio ambiente, Francisco Martínez Avalos, se desprenden de la obligación de informar a la sociedad acerca de las acciones para combatir el siniestro.
A escasos dos meses, resultan patéticas las palabras vertidas por el ejecutivo federal: “Hoy contamos con un verdadero ejército de protectores del bosque”, declaró. ¿Cómo, entonces,  empatar el cuidado del medio ambiente con el desarrollo económico, de manera que se combata la pobreza y marginación de las comunidades y ejidos forestales del país?
La pérdida de estas 200 mil hectáreas (hasta hoy), perpetúa la pobreza pero sobre todo la ineficiencia de “servidores públicos” que desconocen por completo la importancia de preservar el equilibrio de los ecosistemas.
Hasta este momento, ninguna institución ha iniciado una campaña de difusión que permita a los ciudadanos informarse cómo actuar para prevenir los incendios. No ha habido una política de  difusión e información del mensaje que reviste gran relevancia para la seguridad de voluntarios y paseantes en el contexto de la actual temporada de incendios forestales y del actual  periodo  vacacional en el país. 
La CONAFOR se limita a dar a conocer el “desagregado” de los incendios forestales. Será que ¿desconoce que los pastizales, los arbustos, matorrales  y arbolado adulto son parte de  ecosistemas? Con acciones de este tipo, se avanza en la ruta de la deforestación…¿Eso es lo que quieren?
¿Tendrá claro lo que significan 205 mil hectáreas que consumen, en promedio, los incendios cada año?
Al menos, deberá saber que no es suficiente expresar preocupación. Es necesario y urgente, actuar para que la sociedad sepa  qué hacer. Los discursos no son, no deberían ser razón para cobrar sueldos no ganados a cabalidad. Los “combatientes” como les llama en sus comunicados a quienes se afanan en tratar de apagar el fuego no cuentan con el “arsenal” necesario para cumplir con su cometido. No más servidores públicos sin la capacidad para atender y resolver  las problemáticas.
¿Hasta cuándo comenzaremos a actuar para prevenir y no  para “combatir”?...¿Hasta cuándo comprenderemos que es necesario, indispensable y urgente educar y no lamentar?...¿Hasta cuando razonaremos que es más costoso  “resolver” la consecuencia y no pensar en la acción que lo provoca? Los presupuestos “extras” para “combatir” los incendios de Coahuila, nuevamente ofrecen una lección…¿La aprenderemos?

Por: Patricia Guevara

sábado, 23 de abril de 2011

Productos Milagro

¿Alguna vez has estado de madrugada sin poder dormir viendo infomerciales? Seguramente habrás notado que más de un producto te promete solucionar problemas de peso, curar enfermedades crónicas, y mejorar tu calidad de vida prácticamente sin ningún esfuerzo y a un precio muy razonable. La realidad es que tener una buena salud requiere más que de una inversión económica, de una inversión en tiempo, esfuerzo y cambios positivos en nuestros hábitos. Esto ya no sonó tan fácil ¿Verdad? Es justo por eso que varias compañías lanzaron al mercado estos productos que no cumplen lo que prometen, e incluso podrían llegar a perjudicar la salud de quien lo consume si no se tiene el debido cuidado.
Pero, ¿Cómo sé si un producto me va a cumplir lo que promete? Para eso tenemos en México un organismo, la “Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios” (COFEPRIS), creada en 2001, y que a partir de entonces ha puesto énfasis en controlar, vigilar y prevenir, entre otras cosas, la distribución y publicidad de los llamados “productos milagro”. Al 2004 se dejaron de fabricar 11 productos de diversas empresas, en 2005 se suspendió la publicidad de 85 productos, se regularizo la publicidad de 29 productos, estaban en proceso de aseguramiento 2 productos, y se detecto publicidad irregular en 8 productos. En Abril del 2006 se publicó el “Reglamento de la ley general de salud en materia de publicidad”, el cual ayudo a retirar mucha de la publicidad engañosa restante.
Y es que se corren varios riesgos al ingerir sustancias que no han sido previamente aprobadas por las autoridades competentes, ya que no sabemos bajo que estándares de calidad se procesan los productos. Además, en el caso de los que prometen ser de origen natural, tampoco sabemos las condiciones bajo las cuales han sido cultivados.
Es importante recordar que todas las sustancias que metemos a nuestro cuerpo necesitan un proceso de eliminación, desde el café de la mañana, hasta el medicamento que solo se puede comprar con receta controlada. ¿Qué significa esto? Bueno pues que esas pastillas para bajar de peso, o ese parche para quitar la calvicie y todo mal que te aqueja va a pasar por un proceso de eliminación y será transformado en tu hígado y/o riñón (dependiendo de la sustancia) en una molécula más sencilla de eliminar. Esto es particularmente importante en los pacientes con enfermedades crónicas como Diabetes e Hipertensión porque en etapas avanzadas hay un daño sistémico, es decir en todo su organismo. A estos pacientes les será más difícil eliminar ciertas sustancias, e incluso pueden dañar su riñón y crear complicaciones. Obviamente dependerá de la sustancia, los medicamentos que se tomen con regularidad, y el estado general de salud de cada paciente. Por eso es que resulta tan importante acudir a un médico para que valore nuestro estado de salud, y los medicamentos que tomamos, esto es para prevenir efectos adversos y daños a la salud.
Actualmente seguimos teniendo diversos productos en el mercado que prometen más de lo que nos pueden cumplir, no entraremos en el juego de darles publicidad gratuita, así que evitaré mencionar sus nombres comerciales. Pero espero que con lo anterior tomemos conciencia de nuestra salud y recordemos que por algo existen laboratorios que se dedican a la investigación de medicamentos, invirtiendo grandes cantidades de dinero y tiempo, empleando a expertos en los temas de salud competentes.
Si deseas más información en temas relacionados con salud puedes consultar http://revistahomeostasis.wordpress.com/

Por: Dra. Mariana Arzate Lopez 

miércoles, 13 de abril de 2011

El debate de la energía nuclear

Sí a la energía nuclear (de fusión)

El progreso va inexorablemente ligado a cierta destrucción del entorno, el objetivo es reducir al máximo este impacto en el Medio Ambiente (así, en mayúsculas). Porque algo está claro, nuestro futuro será verde o no será. No así el de la Tierra, no tiene sentido hablar de que el planeta está enfermando, simplemente lo estamos haciendo inhabitable para nuestra especie y algunas de nuestras contemporáneas, pero la Tierra estuvo y estará sin nosotros.
Defender la energía nuclear como única solución para frenar el calentamiento global es una buena solución, pero centrarnos tan solo en el calentamiento global como principal problema del Medio Ambiente es absurdo. Sí, la energía nuclear disminuiría el dióxido de carbono en la atmósfera, pero sería como evitar los incendios talando los árboles, como llegó a proponer George W. Bush.
Queremos evitar los incendios (calentamiento global), queremos mantener nuestros árboles (protección del ecosistema), queremos poder vivir con el entorno (sostenibilidad), queremos que nuestros vecinos también lo hagan (seguridad internacional) y queremos que nuestros hijos vivan mejor que nosotros (progreso).
La energía nuclear cumple la premisa de evitar el calentamiento global y asegura el progreso a corto plazo, pero no es sostenible y hace peligrar la seguridad internacional.

 Los posibles accidentes, aunque en estos días pueda sonar extraño, no son un gran problema. Cada año mueren cientos de miles de personas en el mundo en accidentes de tráfico y nadie se plantea una prohibición total de los vehículos por este motivo. Como decía antes, el progreso está ligado a ciertos peligros y es nuestra decisión asumirlos.

Se ha convertido casi en leyenda urbana que la energía nuclear es barata, limpia e inagotable. Falacia.  La construcción de una central requiere de subvenciones del estado, una inversión a 30 años para que pueda empezar a dar algún beneficio y un planteamiento sobre qué hacer con unos residuos que permanecen contaminantes durante miles de años. Si hemos convertido los países productores de petróleo en dictaduras con pueblos empobrecidos, qué nos hace pensar que pasaría algo diferente con las zonas que tengan minas de uranio: Kazajstán, Nigeria, Namibia, Uzbekistán…
¿Inagotable? Si cada vez más países empiezan a construir centrales nucleares el uranio no durará más de un siglo. Retrasaríamos el problema dos generaciones y de nuevo a buscar soluciones. ¿Quién decide qué país puede tener energía nuclear? A Irán se le presentan mil y un problemas porque todos sabemos para qué más se puede utilizar el uranio empobrecido.

Otro de los problemas que plantea la energía nuclear es que no es flexible ante la demanda de los ciudadanos. Funcionan de forma ininterrumpida, ya que cuando paran para revisiones periódicas o problemas técnicos pueden tardar incluso meses en volver a ponerse en marcha.
La solución inmediata aunque pueda parecer extraña es invertir en centrales térmicas y de ciclo combinado en un primer momento, encaminarse hacia el cierre de centrales nucleares, apuesta por la energía eólica, maremotriz y solar, a pesar de los problemas tecnológicos de rendimiento que padece hoy en día, y sobretodo una gran inversión de los estados en I+D+i para la implantación de una nueva fuente de energía.
¿Qué nueva fuente de energía? La energía nuclear, eso sí, de fusión: http://www.iter.org/

Por Carlos Alcoba.
 Desde Barcelona, España

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jueves, 7 de abril de 2011

Excremento en la Vía Pública


No hay nada como disfrutar de un día soleado en los parques de Barcelona. El olor del mar, que se puede apreciar incluso en el lado de la montaña, es una vitamina para los que vivimos en esta ciudad. Caminar por las calles empedradas del Barrio Gótico o sentarte a admirar la vista desde los bancos del Parque Guell, “gaudir” como se dice en Catalán, de estas joyas es un regalo de la naturaleza…hasta que te das cuenta de que acabas de pisar excremento de perro…¡horror! ¿Les suena familiar esta situación? Desgraciadamente, muy pocos se han salvado de la engorrosa tarea de limpiar uno o dos zapatos una vez hemos, nunca mejor dicho, "metido la pata".
 Los excrementos de animales, la mayoría de caninos, se han convertido en uno de los males menos discretos de las ciudades. Las avenidas de París, Barcelona, Berlín, etc., son auténticos campos minados en dónde cada día hacemos alarde de nuestra destreza para esquivar dicha materia pestilente.
 El ayuntamiento de Barcelona decretó el 23/12/2005 una ordenanza municipal en la que toma medidas para fomentar y garantizar la convivencia del espacio público de Barcelona, en la que obliga a los dueños de mascotas a recoger las deposiciones. Sin embargo, no fué hasta 2010 que se impuso una sanción económica a los que no hicieran caso de esta ordenanza. Curiosamente, todos conocemos por lo menos a una persona a la que le han puesto una multa por exceso de velocidad. Todos conocemos a una persona a la que hayan multado por estacionar su automóvil en una zona prohibida. Pero, ¿acaso conocemos a alguien al que le hayan puesto una multa por que dejó el excremento de su perro en pleno Paseo de la Reforma o en las Ramblas de Barcelona? Yo no.
 
Y lo más triste es que hemos llegado al punto en que la Policía, que debería estar protegiendo  la ciudadanía de otro tipo de amenazas públicas, se tiene que detener a multar al señor o la señora que deja a Fifí o a Rocky defecar en la banqueta y pretende seguir su camino. Excusas, las hay al por mayor. Que si no traigo bolsita, que si el animal está enfermo/en celo/ deprimido/cansado…Yo me pregunto si a estos señores y señoras, ¿cuando van al súper mercado se les olvida llevar el dinero, o si van a nadar se les olvida llevar el traje de baño? Me parece que no. Entonces, ¿por qué cuándo sacan a pasear a su mascota, se les “olvida” la bolsita?
 
Volviendo al tema de las ordenanzas en Cataluña, cada distrito, lo que viene a ser cada delegación, tiene sus propias sanciones, pero todavía hay algunas por determinar y las que hay oficialmente, distan mucho de llevarse a cabo de manera estricta. Parece que las autoridades no se han tomado el tiempo necesario para ponerse de acuerdo y lo que hay, es más un rumor que una ley. Mientras tanto seguimos respirando, resbalando, pisando, encontrando y esquivando excrementos.
 
¡Basta! No podemos seguir tratando, en vano, de eliminar excrementos de nuestros talones. En la colonia de Vallcarca en Barcelona, se ha creado un parque especial principalmente para perros, con una tierra más permeable y dicho parque es desinfectado cada dos días por medio de unos aspersores automáticos.

 Bien. Pero no es la solución. La solución no es solo crear espacios destinados para las necesidades de las mascotas.
Realmente, es en la CONCIENCIA de los dueños de mascotas en quien recae la responsabilidad de actuar cívicamente. El que dejemos de encontrarnos “regalitos” en las banquetas está en las manos de estos dueños. Yo no dejo que mis hijos destruyan o maltraten un árbol/arbusto/jardinera y por lo mismo me gustaría que los dueños de estos animales no mellaran nuestros espacios verdes dejando heces por todos lados. Los animales también sufren las consecuencias. Muchas de las infecciones que sufren las mascotas es por lamer heces de otros. Es un círculo vicioso que se podría evitar facilmente.
Seamos cívicos y pensemos un poco en el bienestar de los demás transeúntes. " Nuestro civismo es lo único que realmente es nuestro como nación" -Cokie Roberts
Por: TRILCE MCKENNA
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viernes, 1 de abril de 2011

POSIBLE LLUVIA RADIACTIVA EN ACAPULCO; RIESGO PARA OTROS SITIOS

Autoridades de Protección Civil de Acapulco lanzaron una alerta sobre la caída de posibles lluvias con elementos radiactivos provenientes de Japón, donde la central nuclear japonesa        de Fukushima resultó dañada por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo.

La nube radioactiva procedente de aquella región del mundo podría afectar la zona del puerto guerrerense. Aunque por el momento las áreas más susceptibles de afectación son Alaska y el norte de los Estados Unidos, existe la posibilidad de que “nosotros también tengamos aquí algo de partículas radiactivas en nuestra atmósfera”, dijo el pasado 30 de marzo el director de Protección Civil de Acapulco, Melquiades Olmedo Montes,

Preocupante resulta en verdad este llamado de atención hecho por las autoridades municipales de aquel puerto, pues si Acapulco, su población y sus visitantes corren riesgo durante las primeras lluvias de la próxima temporada, es factible pensar que más zonas del territorio nacional resientan estos nocivos efectos.

Los responsables del gobierno federal en los ámbitos de protección civil y del medio ambiente debieran estar ya trabajando sobre algún programa con medidas de prevención, a fin de proteger la salud y la vida misma de miles o cientos de miles de personas expuestas a un peligro como el señalado por Olmedo Montes.

Para empezar, sería indispensable iniciar en los medios de comunicación y en las escuelas de todo el país una campaña, sin tintes alarmistas, para orientar a la población de Acapulco y otros lugares del país a tomar las precauciones necesarias como usar paraguas e impermeables. ante los eventuales niveles de radiactidad que pudieran llegar a México desde Fukushima, en el este de Japón.

Este riesgo existe aún más cuando la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) ha confirmado la detección de niveles de radiactividad afuera de la zona de exclusión de 20 kilómetros alrededor de la planta nuclear de esa localidad nipona, debido a que la compañía Tokyo Electric Power Co. (TEPCO) no ha podido controlar la fuga radiactiva.


La AIEA ha confirmado que la concentración de radiactividad es “extremadamente alta”, por lo que tendrían que llevarse a cabo nuevas evacuaciones obligatorias, así como quizá demoler todos los reactores de la central nuclear de Fukushima, como lo ha sugerido el gobierno japonés.

La compañía TEPCO ha considerado inevitable desmantelar los cuatro reactores dañados en la planta. 'No tenemos otra opción”, dijo hace unos días Tsunehisa Katsumata, vicepresidente de la compañía, ante el hecho de que el  nivel de yodo radiactivo en aguas del mar cercano a la central nuclear supera tres mil 355 veces el límite de seguridad.

Y es que desde que fallaron los sistemas de enfriamiento en los reactores después de la catástrofe del 11 de marzo, en cuatro de los seis reactores de la planta se han registrado accidentes que han liberado materiales radiactivos en el aire y en el mar que pudieran llegar a regiones tan lejanas como Acapulco.

Al presidente Calderón poco o nada se le ha oído decir sobre acciones preventivas, mientras que los gobernadores de los estados parecen estar contagiados por el inmovilismo gubernamental federal, o convencidos por la frase del titular de la Semarnat de que “Japón está muy lejos”.

¿Hasta cuándo habrá una reacción interesada y preocupada por la gente?


Por Germán Contreras