Desde la implantación del término cuarto poder para referirse a la prensa francesa de mediados del siglo XVIII, la importancia de los medios de comunicación en la sociedad solo ha hecho que aumentar.
La Guerra de los Mundos de Orson Welles, el debate televisado Nixon-Kennedy, esas imágenes verdes de la CNN durante Primera Guerra del Golfo, los SMS que movilizaron a miles de jóvenes tras los atentados del 11-M de Madrid para rechazar la versión oficial del Gobierno de Aznar sobre la autoría de ETA, la campaña 2.0 de Barack Obama para llegar a la Casa Blanca…llegando hasta las revueltas árabes donde el uso de Facebook y sobretodo Twitter ha sido imprescindible para entender estos fenómenos.
No hay democracia sana sin una prensa plural e independiente y sin unos medios de comunicación que informen de forma veraz y objetiva. Por lo menos este era el axioma que siempre nos habían contado. Llegados al fenómeno Twitter habría que añadir un punto más: los medios de comunicación deben ser plurales, independientes y accesibles.
Laura Gómez, responsable de Internacionalización de Twitter, aseguró durante el I Congreso Iberoamericano de Redes Sociales que ‘Twitter no es una red social, es una red de información’. La diferencia puede ser sutil, pero es muy importante. Personalmente creo que Twitter es una red social por definición, los propios usuarios son los que crean el contenido, pero por otro lado es verdad que el uso que está adquiriendo en los últimos meses es el del medio de comunicación más importante del mundo, y si nos ponemos hiperbólicos, puede que de la historia.
Twitter ofrece inmediatez, debate, pluralidad y nos convierte a todos sus usuarios en potenciales periodistas de nuestra realidad más cercana para poder contarla al mundo. La importancia de los contenidos ya no se decide en los consejos de administración de las grandes empresas, los temas del día no son vetados por las cuentas de resultados o por la publicidad. La gente lee y habla de lo que le interesa.
Pero volviendo al punto anterior, Twitter se enfrenta a la dificultad de la accesibilidad. Los primeros pasos en esta red social no son sencillos, es una herramienta que requiere cierto esfuerzo para poder utilizarla al 100%. Si una de sus ventajas es la inmediatez, el éxito de Twitter va ligado al boom de los smartphones. Estos dos puntos crean una nueva brecha entre usuarios de nuevas tecnologías y analfabetos digitales, y otra brecha entre personas y países con diferentes poderes adquisitivos.
No es un problema de fácil solución. Si la información es poder, si el poder genera recursos estamos ante un problema que de aquí un tiempo salte del espacio digital a nuestro día a día, si no ha empezado ya.
Alemania ya ha dado los primeros pasos incorporando asignaturas de uso de redes sociales en los colegios pero todavía de forma muy superficial. Empresas y Gobiernos deberían preocuparse de que sus trabajadores y ciudadanos participaran de esta revolución porque todos saldremos beneficiados.
Carlos Alcoba, Desde Barcelona, España
@calcoba
Todo se basa en la accesibilidad y la immediatez! Bravo por este post, Carlos!
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